Diarios de Frankfurt 2024, 4. Soy la vergüenza de la familia
Durante los próximos días, nuestro director Lorenzo Herrero, nos traerá en esta sección una especie de diario de a bordo de su día a día en la Feria más importante del sector editorial.
El primer hasta pronto
Hoy tocaba despedirse de JD, ha sido su primer Frankfurt y le estoy superagradecido por el apoyo, los chistes, y la compañía de estos días. Ir solo a una feria tiene su punto, tener personas de apoyo la hacen más cómoda, más fácil. JD, tenemos pendiente fumarnos ese puro, gracias por las entrevistas en inglés. Tras desayunar con él y desearle buen viaje, y pedirle que nos escriba al llegar, somos madres preocupadas, Luis y yo marchamos para la feria sintiendo un poco los excesos del día anterior pero sabiendo que las entrevistas finalizan hoy.
La entrevista que no cesa
Sin JD de compañero la responsabilidad de todas las entrevistas recae en mi… Justo el día que tengo 10 sin parar, una cada media hora, y algunas en inglés. Por allí pasan entre otros Rubén Mendieta, de Ediciones del Lirio; Edgar Kraus, de Trillas; mi adoradísima Trini Vergara derrochando energía y anécdotas; Jenny Kuehne encargada de Derechos y Licencias de la Feria de Frankfurt, Camila Domínguez de Zig Zag, o Nicole Witt, entre otros. La última entrevista de la tarde iba a ser con mi buen amigo y flamante embajador del audio de la Feria de Frankfurt, Carlo Carrenho. Carlo en Frankfurt es un ser ocupadísimo al que siempre uno ve con prisa de un lado a otro y que tiene un intrincado y personal sistema para solicitar cita con él. Dicho esto, en medio de la entrevista con Nicole Witt recibo un mensaje suyo preguntándome dónde estoy. ¡Maldición! Me había citado con el en la otra punta de la feria aunque en mi mensaje indicaba que era en el estand que teníamos asignado como plató… En fin, cosas de la tecnología, tocaba improvisar…
El cansancio hace mella en la capacidad de improvisación
Termino la entrevista con Nicole Witt y me encuentro que tengo un hueco libre, ¿qué hacer? En Nicole está la clave, la estaban esperando Fernanda Álvarez de Hachette México y Nicolas Leyton de La Pollera. Sin dudarlo le ruego a Fernanda una entrevista, petición que se ve secundada por Nicole que ensalza mi capacidad como entrevistador. ¡Gracias Nicole, te debo una cerveza! Fernanda acepta y yo no estoy al nivel… Sí, uno no puede ser siempre perfecto, y en ese pequeño apunte biográfico que se hace al presentar a cualquier persona entrevistada deslizo el nombre de una editorial para la que ella nunca trabajó, de hecho pertenece al otro gran grupo. Ella se ríe, me corrige fraternalmente y seguimos charlando entre risas. No es por chismorrear, pero otros, sí con «o», me hubieran hecho cortar, y recomenzar; o mucho peor se hubieran enfadado y hubiéramos tenido una entrevista muy tensa. Gracias Fernanda.
Trabajo bien hecho, cerveza para el pecho
Por fin terminaron las entrevistas y con ellas la tensión. Miro a Luis, nos hemos ganado una cerveza, así que nos sentamos al fresco del ágora a disfrutar de una cerveza y charlar. Es su última noche en Frankfurt, yo tengo muchos planes, pero quedamos para cenar juntos más tarde. En ese momento caigo que tengo que encontrarme con Prashant Pathak. ya que Lantia Publishing es uno de los patrocinadores del evento de Publishers Without Borders. Luis me acompaña hasta el estand de Georgia que, ¡oh, sorpresa! está dando un cóctel. Comida no hay, como es la costumbre cuando llego yo, pero aún podemos escoger entre vieno georgiano y un licor, supongo que también local, que tiene pinta de ser muy peligroso. Escogemos el vino y tenemos el honor de que nos lo sirve Gvantsa Jobava, presidenta de la International Publishers Association y, en sus tiempos libres, camarera en el estand de Georgia. Allí nos encontramos con los sospechosos habituales de todos los cócteles, pero no alargamos mucho nuestra estancia. Luis parte para el hotel y yo vuelvo al hall 5.0, donde se mueve el público latinoamericano junto con Fernanda García, de la Cámara Brasileña del Libro, con la que practico un interesante deporte, yo hablo con ella en portugués y ella se dirige a mi en español…
Colombia, campo de refugiados
El estand de Colombia cuenta con tres mesas y una librera majísima, Isabel Cristina, aunque jamás la llamé ni la oí llamar por ese nombre en la vida. Además, tiene una maquina de agua y otra de café. Quizá por eso en el estand de Colombia nos dejamos caer siempre los restos de las delegaciones latinoamericanas. Allí estaban Nicolás, Felipe, no recuerdo bien si Rocio, quizás Julia… Cogemos unas latas de cerveza, brindamos por el viernes y nos emplazamos a vernos más tarde en la noche.
Fundido a negro
Al llegar al hotel me pongo a escribir la newsletter y noto como se me nubla la vista. Me estoy mareando. En ese momento caigo en la cuenta de que mi alimentación del día ha consistido en un bol de yogurt con frutos secos y mermelada para el desayuno y, quizá una salchicha. El cansancio, la falta de tensión, han hecho mella en mi. Mi cuerpo ha dicho basta. Escribo a Luis: ¿salimos a cenar algo ya? Es pronto, pero mejor ahora que tarde. Hacemos un pequeño recorrido bajo la lluvia, justo hoy, y encontramos un restaurante indio donde tenemos una maravillosa cena. Gracias Luis, estuviste cuando más te necesitaba.
Al volver al hotel mi whatsapp está lleno de mensajes. Todos incluyen una palabra: Cutrehof. Los nuevos lectores de este medio no lo entenderán. Yo, socio fundador de Publishers without shame, cocreador del concepto Cutrehof, que juré que cada viernes de feria de Frankfurt la delegación latina tendría su encuentro en uno de los locales más cutres de Frankfurt hice caso omiso de estas llamadas. Abrí mailchimp, envíe la newsletter y caí rendido en la cama. Soy la vergüenza de la familia.
Lo siento, me he equivocado, no volverá a pasar.
