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Si se calla el autor, calla la vida. Los escritores argentinos alzan su voz en Frankfurt contra las políticas culturales del gobierno de Milei

Si se calla el autor, calla la vida. Los escritores argentinos alzan su voz en Frankfurt contra las políticas culturales del gobierno de Milei

Ayer, 20 de octubre, por la mañana, el stage internacional de la Feria de Frankfurt, volvió a ser un espacio donde la libertad de expresión se alzó en favor de la cultura, contra la violencia de estado. Y sí, permítanme que hable de violencia de estado, una violencia económica y social ejercida por un gobierno, en este caso el argentino, que en nombre de la nación busca acallar la diversidad de voces, los discursos disidentes, en definitiva la cultura.

Bajo el título de Resistiendo a la realidad, en un panel organizado por la Feria de Frankfurt y el Instituto de Lenguas Romances y Literatura de la Goethe Universitat de Frankfurt am Main, las escritoras y escritores argentinos Mariana Dimópulos, Carlos Gamerro, María Negroni, y Ariel Magnus, unieron sus voces para recordar, en la feria del libro más importante del mundo, que la literatura argentina sigue viva, sigue fuerte a pesar de los esfuerzos gubernamentales por acallarla, por aislarla, por asfixiarla.

El acto, que arrancó con unas palabras en alemán de la argentina Victoria Torres, docente en la Universidad de Colonia, despertó gran interés entre el público asistente el último día de feria; suponemos que igualmente despertó cierta indignación y malestar entre los representantes del gobierno argentino en Alemania.

La primera oradora, la escritora y traductora argentina, Mariana Dimópulos, que quiso arrancar haciendo un alegato en favor de la fuerza de la imaginación y la creatividad, difícilmente controlables, y por tanto peligrosas para aquellos que quieren ostentar el poder sin oposición, sin crítica. Escritores y científicos que hoy son tachados de comunistas y colectivistas, palabras propias de «un vocabulario polvoriento y anticuado que un gobierno exitoso y resentido en Argentina está utilizando ahora»; creando un enemigo en los artistas, los escritores, los científicos…

Por su parte, el escritor Carlos Gamerro, lanzó un discurso frontal frente a las políticas o, mejor dicho, la falta de políticas de cultura del actual gobierno de Argentina, definiéndolas como «hostilidad programada hacia la cultura».

Gamerro recordó como fruto de la presencia de Argentina como País Invitado de Honor de Frankfurt nació el Programa Sur, cuyo objetivo era la internacionalización de las letras argentinas a través de subsidios para la traducción. Programa que ha permitido que muchos libros argentinos hayan traspasado fronteras y que, de otra manera, no hubiera sido publicados en editoriales extranjeras. Además, Gamerro, recalcó la importancia del Programa Sur más allá de sus cifras poniéndose como ejemplo «antes de que existiera el Programa Sur ninguna de mis novelas se había publicado en el extranjero», pero lo importante aquí, es que además de las que fueron publicadas al amparo de este programa, después, otras también fueron traducidas porque «gracias al Programa Sur los autores argentinos, la literatura argentina, se convirtieron en sinónimo de buena literatura, era conocida, estaba presente en las librerías, en las ferias, en los círculos académicos…».

Carlos Gamerro destacó la importancia de un programa que «hace que la bola empiece a rodar. Da impulso a un proceso», sin dar por hecho que toda traducción deba ser subvencionada por el gobierno de turno, ya que es importante recalcar que, desde que existe el Programa Sur, todos los gobiernos, del color que fueran, lo han cuidado, lo han mantenido, hasta la llegada de este nuevo gobierno «abiertamente hostil» a la cultura. Un gobierno que ha reducido los fondos del Programa Sur al 10%, lo que significa que en una legislatura, si no terminan por hacerlo desaparecer, solo se subvencionarán las traducciones de, como mucho 44 títulos por lo que «las editoriales y los lectores perderán interés de alguna manera. La literatura argentina lo sentirá» apuntó. Y agregó un detalle de una conversación mantenida con representantes del gobierno que «en una discusión, digamos, civilizada, pero no precisamente amistosa. En un momento dado en un arrebato de sinceridad dijeron, ¿por qué el gobierno argentino, con tanta pobreza, va a subvencionar editoriales extranjeras? Como si ese fuera el objetivo del programa no subvencionar y promocionar autores argentinos».

Gamerro terminó su intervención con unas durísimas palabras sobre el gobierno argentino «La mentalidad dominante no es tan liberal, sino colonial, están suplicando por favor que nos conviertan en una colonia de nuevo. No queremos tener nada propio. Solo queremos comprar lo que produce el resto del mundo. Sólo queremos hacer lo que hace el resto del mundo… Nuestro presidente va de país en país ahora con fondos públicos, pero no en visitas oficiales, a los foros de extrema derecha donde una vez más cree que les lleva ideas. No, sólo va allí para que le digan qué hacer y qué decir. Así pues, esta es la situación a la que nos enfrentamos».

Por su parte la escritora argentina María Negroni, desde su faceta como poeta, leyó un texto poético titulado Un nido de prisiones. Mientras que, finalmente, el también escritor Ariel Magnus en alemán destacó la importancia de estar presentes en la feria, «estamos aquí en la feria de Frankfurt como hemos estado tantas veces. Hemos estado aquí y esperamos estar de nuevo. Estaremos aquí de nuevo en tres años como máximo y haremos lo que hacemos aquí; es decir, hablar de libros y especialmente de nuestros libros». Es importante recordar que, en esta edición, Argentina no contó con un estand oficial por primera vez en 62 años. Y, Magnus continuó hablando de su próximo libro, no del último publicado como suele ser lo habitual en estos eventos, porque es «un libro sobre la libertad sobre las ideas de libertad en Argentina».

El panel finalizó con un último recuerdo a los docentes y estudiantes argentinos que hace semanas mantienen un pulso con el Gobierno de Javier Milei para salvar el modelo de educación universitaria pública y gratuita.

La cultura argentina continúa resistiendo a la realidad con las armas más potentes de las que dispone, la creatividad, la palabra, la razón… Una resistencia que molesta a aquellos que quieren imponer el pensamiento único en nombre de la libertad. Los autores y autoras argentinas, en Frankfurt y en otros lugares no han dejado de alzar sus voces contra una política de exterminio cultural continuada, en un movimiento que me lleva a repensar los versos de la, también argentina, Mercedes Sosa, porque hoy, son los escritores y escritoras aquellos que no van a callarse, porque si se calla el autor, calla la vida.

 

Sobre el Autor

Lorenzo Herrero

Acostumbrado a lidiar con departamentos de comunicación de España y América Latina un día decidió tomarse un descanso y dar el salto al mundo editorial enrolándose como Jefe de Ventas en una pequeña editorial española. Allí descubrió que las dificultades que había vivido como periodista en países en vías de desarrollo no eran nada al lado de la batalla que cada día hay que luchar para vender libros. El producto de ambas experiencias no podía ser otro que acabar en PublishNews como director escribiendo sobre el mundo del libro en español.

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