Mónica Moss «Yo creo que los lenguajes creativos y artísticos nos permiten vehicular un montón de conocimiento»
Mónica Moss es una artista, productora y autora que ha sabido convertir su experiencia vital y creativa en un manifiesto de autoconocimiento y verdadera transformación. Con una trayectoria marcada por la autenticidad y la rebeldía, Moss nos invita a zambullirnos en su universo literario con Color Karma y Poderío. En el primero, desnuda la trastienda del mundo musical y los procesos internos de una década convulsa; en el segundo, propone un viaje introspectivo para reconectar con la esencia y el propósito personal. Dos obras poderosas, tan artísticas como terapéuticas, que reflejan su búsqueda constante de libertad, arte y verdad interior.
Mónica, ¿cómo nació la idea de escribir Color Karma y transformar tu trayectoria musical en un relato autobiográfico?
¡Uy! Yo creo que Color Karma se fue escribiendo solo a sí mismo… ¡ja ja ja!
La verdad que empecé a escribir un blog sobre mi vida como artista independiente a la vez que empezaba mi trayectoria musical en solitario allá por el 2011. Cuando eso de autoproducirse y autoeditar tus propios trabajos era una quimera y no lo hacía nadie… Con el tiempo fue cosechando miles de visitas.
Todas esas anécdotas, personajes, procesos creativos, ‘sentires y latires’ de toda índole resultaron ser la película de una década musical y vital autobiográfica. Sin yo saberlo, había escrito un testigo de esa época de esplendor y decadencia en la que había estado inmersa desde primera línea de fuego.
En el libro hablas de «profecías musicales auto-cumplidas». ¿Podrías explicarnos a qué te refieres con ese concepto?
Bueno. Ese concepto psicológico se refiere a cómo precisamente las prácticas atroces a nivel musical que yo contaba en los primeros capítulos del libro, acerca de cómo se fabrica y funciona el éxito, me las acabaron aplicando a mí. Como si yo misma hubiera viajado en el tiempo para adelantarlo… ¡madre de dios!
¿Qué fue lo más difícil de narrar sobre tu experiencia en la industria musical española?
Lo más difícil sin duda, fue narrar toda la práctica en torno al plagio, que tan a la ligera se ejerce impunemente en la industria de la música, sangrada a través de mi propia historia. Llegando a documentar todo lo que me habían aplicado los últimos años, con artistas que no paraban de sonar en la radio y ganaban premios como gominolas.
¿Sentiste miedo o liberación al exponer aspectos tan íntimos y polémicos de tu carrera?
Sentí mucho miedo al principio. Sobre todo cuando me pasé meses viendo en la tele trocitos de mi propia biografía y latir en la figura de otra mujer quince años menor… No sabía qué me estaban haciendo… hasta que me puse a investigar para entenderlo, etiquetarlo… y contarlo. Fue una vergüenza.
Con respecto a la liberación… no sé si de conductas tan dañinas te liberas o recuperas… pero sí sé que quedan grabadas a hierro para siempre formando parte de ti, de tu historia. Uniéndote para siempre a esa herida.
Color Karma ha sido descrito como «el libro que ningún artista se atrevería a escribir». ¿Qué te impulsó a hacerlo?
La búsqueda de justicia. El amor propio. El respeto infinito al trabajo construido durante tantos años con mis propias manos. Pero sobre todo: El Karma. Por eso se titula Color Karma. Pueden robarte tu identidad. Pero nunca te robarán tu historia.
En Poderío, invitas al lector a reencontrarse con su esencia. ¿Cómo definirías el «poderío» en una persona?
Lo definiría como esa capacidad de mostrarse genuina y vibrar en su máxima expresión. Es algo que se ve, se nota… pero sobre todo se siente.
¿Qué relación hay entre el arte, la psicología y la espiritualidad en este método vital que propones en Poderío?
Todo está relacionado. Yo creo que los lenguajes creativos y artísticos nos permiten vehicular un montón de conocimiento. Cuando escribo, compongo o trabajo en algo audiovisual soy consciente que comunico en distintas capas y a diferentes niveles.
Para mí el arte, la psicología, astrología y sobre todo la espiritualidad, convergen y coexisten inspirándose las unas a las otras… son semánticas y saberes en constante comunicación y evolución. Creo que ellas mismas hacen el amor y la guerra en mi cabeza. Y seguro que cuando salen a la luz, remueven y transforman a todos los que se crucen con ellas…
Los artistas, escritores, creadores… somos vehículos… y necesitamos muchas semánticas que se relacionen de tropecientas maneras.
¿Cómo surgió la idea de crear una metodología propia de autoconocimiento?
Me encontré con tantas personas en consulta con el mismo patrón que vi claro que podía extraer un método para arrojar claridad en esos momentos de crisis. Supongo que fue el fruto del trabajo con todas ellas que quise compartir esta humilde metodología con el mundo.
¿Qué tipo de lector crees que encontrará más resonancia en Poderío?
Poderío resuena con aquellos que se encuentren en circunstancias de bloqueo y crisis. Que salen de alguna relación tóxica y necesitan herramientas psicológicas y volver a reconectar con su amor propio. Un viaje para un lector que se atreve a mirar de frente todo aquello que origina lo que le puede estar pasando.
¿Sabes cuándo notas que has perdido el rumbo y esa esencia que, como una brújula, te dirige? Pues Poderío es el camino de vuelta a casa. De vuelta a ti.
Ambos libros reflejan procesos de transformación. ¿Qué papel ha tenido el dolor en tu crecimiento artístico y personal?
Qué pregunta tan plutoniana… más para una Venus en escorpio…
Entender mi propio dolor me ha llevado a entender profundamente quién soy. Me ha llevado a crear, para sublimar toda esta energía, obras que me han trascendido a mí misma. Las obras que creamos, como nuestros hijos, son siempre el reflejo de la evolución a todos los niveles.
Te diré que mis heridas no se esconden. Que se convierten en obras. En legado. En poder.
¿Cómo ha cambiado tu forma de entender el éxito desde tus inicios hasta hoy?
Antes pensaba que el éxito era fama, premios, pasta…
Ahora sé que es seguir creando libremente lo que me dé la gana. El éxito es mi familia y rodearme de los animales y gente que amo. ¡Poder seguir siendo quien soy! Una artista y autora en constante evolución.
En tiempos de tanta exposición digital, ¿cómo se conserva la autenticidad sin perder el alma creativa?
Uno tiene que tener bien claro qué es y qué quiere transmitir. La autenticidad no es moda. Es ser. Los procesos identitarios genuinos lleva muchos años construirlos…de eso hablo en dos capítulos Color Karma.
Lo que hagan los demás es problema de los demás. Lo que hagas tú define tu ecosistema creativo y tu esencia. Ni las redes ni las plataformas pueden dictar los tiempos creativos. Debe ser el creador el que prescriba a través de sus propios procesos y obras. El hombre no sirve a la máquina, ni a la IA. Sino ellos a nosotros. Hay que devolver el arte a los artistas y creadores, no al revés. Quién sirve al logaritmo y las modas, no es artista sino producto.
Yo no descansaría en paz hasta que mi alma digital reflejara verdaderamente mi alma creativa…
¿Crees que la industria musical actual permite más libertad o sigue siendo igual de restrictiva?
Por supuesto permite más libertad. La hemos tomado… Gracias a que muchos de nosotros hemos abierto puertas cerradas a cabezazos.
Confío que esa libertad que trajo a mordiscos el feminismo y la democratización en su momento, guíe ahora el complejo mundo de los derechos de propiedad intelectual para que sirva y remunere como es debido a los creadores que somos la pieza clave fundamental del sistema cultural y creativo.
¿Qué consejo le darías a quienes atraviesan una crisis personal o profesional similar a la que relatas en tus libros?
Que lean. Que se amen y auto perdonen. Que con humildad busquen el sentido último de hacia dónde les lleva la vida. Que aprovechen para crecer y convertirse en una versión más auténtica de sí mismos… ¡Que lean Poderío!
Y para cerrar con arte… ¿qué significa hoy para ti vivir con Poderío?
Vivir con arte.