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Más de 30.000 personas disfrutaron de la la XXXIX Feria del Libro de Tijuana

Más de 30.000 personas disfrutaron de la la XXXIX Feria del Libro de Tijuana

Con la presencia de 153 destacadas personalidades de la literatura regional, nacional e internacional. concluyó la XXXIX Feria del Libro de Tijuana (FLT) organizada por el Centro Cultural Tijuana (Cecut), institución de la Secretaría de Cultura federal de México, y la Unión de Librerías de Tijuana. Cerca de 30.000 personas asistieron a la Feria del Libro de Tijuana, dedicada a la escritora Elena Poniatowska.

Esta edición se distinguió por convocar por primera vez a cinco estados de la Republica de México invitados; Baja California, Campeche, Sonora, Jalisco y Tlaxcala, y fue primicia también la participación de instituciones nacionales como la del Instituto Nacional de Bellas Arte y Literatura (INBAL), el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Museo Fran Mayer. Una institución regional, El Colegio de la Frontera Norte (Colef), mantuvo su tradicional colaboración con Cecut en el ámbito literario, con su atractivo estand y la presentación del libro del Dr. José Manuel Valenzuela Arce, Premio Nacional de Artes y Literatura 2023, en el campo de la Historia y las Ciencias Sociales y Filosofía, en la primera jornada de esta fiesta literaria.

Cabe mencionar que la participación del estado de Jalisco no se limitó al ámbito literario, se vio enriquecida con el espectáculo Carmina Burana y la Noche de Walpurgis ofrecida la noche del 26 de mayo, por el Ballet de Jalisco dirigido por la maestra Lucy Arce, previo al levantamiento del telón se reconoció la presencia de esta entidad entregando un reconocimiento a la titular de la Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco, por parte del directora general de Cecut, quien celebró tal aportación a la feria ante una Sala de Espectáculos que lució llena.

Entre las actividades cabe destacar la Mesa de diálogo en homenaje al recientemente fallecido escritor José Agustín que contó con la participación de Miguel Ángel Quemain, Jorge Ortega y Luis Arturo Salmerón. «La muerte de José Agustín hizo posible que se recuperaran muchas de las cosas que, quienes tuvimos el privilegio de conocerlo como lectores, se reacomodaron de una manera muy importante porque implicaba la relectura de un escritor en el marco de una gran convulsión, de una revolución de lugares que tradicionalmente se tenían en la cultura mexicana para decidir sobre los protagonismo editoriales, literarios y críticos sobre las grandes figuras», comentó Quemain.

Por su parte, Ortega expresó al respecto, «José Agustín es un escritor que se anticipa al infrarrealismo. Creo que fue un infrarrealista antes que los infrarrealistas en los años 60.  En ese sentido, creo que algunos descubrimos el infrarrealismo a través de José Agustín». Finalmente, Salmerón puntualizó que, “fui revalorando a José Agustín cuando fui consciente de lo que significó; si yo pude leer algunas cosas más libres fue gracias a él, porque José Agustín es de unos pocos personajes en los que se puede ver un antes y un después”.

También cabe destacar una mesa de diálogo en torno a la Novela negra que se engalanó con la presencia de Élmer Mendoza e Hilario Peña en la que ambos autores hablaron desde su experiencia escribiendo en ese género literario. «Nosotros escribimos sobre los problemas de nuestro país y sobre los delitos, pero es muy raro que tengamos un espíritu de querer denunciar o querer señalar cosas concretas, y que entren la policía, los jueces y los que imparten justica para resolver los problemas, eso es muy pesado. Hay un grado de locura, improvisación y riesgo que nos permite hacer el trabajo como queremos», sentenció Mendoza.

Mientras que Peña señaló, «siento que la razón por la que me decanté por este género no era necesariamente su capacidad para hacer denuncia, sino que yo estaba desilusionado de la política y encontré en la figura del detective, como un Zurdo Mendieta o un Malasuerte, a esa persona que dice; ‘esto es lo que yo puedo aportar por medio de mi habilidad para la deducción o mi valentía’. Y yo me dije; «esto es lo que puedo aportar por hacer el mundo un poco más justo», entonces ese ideal, ese personaje fue lo que me sedujo».

El domingo 26 de mayo, último día de la Feria del Libro de Tijuana, el público pudo disfrutar de la Mesa de diálogo Escribir en español en Estado Unidos en la que participaron Raúl Dorantes, Martín Camps, Alejandro Meter y Manuel Murrieta, moderados por Gaspar Orozco. En esta, cada escritor radicado en el país norteamericano habló desde su experiencia al escribir en su lengua natal en esa geografía.

Martín Camps, quien es profesor de literatura de tiempo completo y director de Estudios Latinoamericanos en la Universidad del Pacifico de Stockton, California, mencionó, «México es un país bastante centralista entonces su infraestructura cultural está en el centro, estar en la frontera es estar marginado y estar del otro lado de la frontera es estar aún más alejados, es estar lejos de los aparatos culturales».

Por su parte, Raúl Dorantes, profesor de literatura latinoamericana en Northeastern Illinois University, comentó, «¿qué es un migrante? El que quiere probar que sigue siendo un mexicano. Yo consciente o inconscientemente he querido probar que sigo siendo mexicano y ese querer probar es el sufrimiento del migrante».

«Creo que la primera decisión que tiene que hacer un escritor viviendo en Estados Unidos es; ¿voy a escribir en inglés, en pachuquismos, chicanismos, espanglish o voy a escribir en español estándar, culto, literario, un español familiar o un español íntimo? ¿voy a seguir las tradiciones? ¿qué tipo de literatura voy a escribir? ¿a quién le voy a escribir?», disertó Manuel Murrieta, quien cuenta con estudios en la Universidad de Sonora en literaturas hispánicas, una maestría y doctorado en letras hispanoamericanas en Arizona State University.

Concluyó la mesa Alejandro Meter, profesor en la Universidad de San Diego, California, especializado en estudios literarios y culturales de América Latina, asegurando que, «para mí el español es mi trinchera, mi lugar de resistencia, mi manera de luchar contra esa hegemonía lingüística cultural, política y económica que es Estados Unidos».

La trigésimo novena Feria del Libro Tijuana llegó a su fin con la presentación del libro de poesía La aguja en el pajar de Carmen Boullosa, que estuvo  acompañada por Ruth Vargas Leyva y Mireya Cuéllar. La autora confirmó sentirse, «contentísima, somos tres mujeres sentadas para hablar de algo que es muy difícil pescar, una aguja en el pajar. Como el sentido de la poesía que es «una aguja en el pajar» y que, como toda aguja que se respete, sino te cuidas, te puede picar, y si te cuidas también, porque nunca la puedes ver, es una presencia que está allí esperando tu tacto».

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