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Los editores de Madrid reconocen la labor de los impulsores de la biblioteca Resistiré con el premio Antonio de Sancha

Los editores de Madrid reconocen la labor de los impulsores de la biblioteca Resistiré con el premio Antonio de Sancha

Este jueves 3 de diciembre se celebró el Premio Antonio de Sancha que otorga la Asociación de Editores de Madrid y que este año ha recaído en la Biblioteca Resistiré, surgida de la mano de sanitarios y voluntarios en el Hospital provisional de IFEMA. Las enfermeras del SUMMA 112 Ana Ruiz y Alba Justicia, promotoras de la iniciativa y los voluntarios Mar Eguiluz (SAMUR Protección Civil) y José Luis Molinero, que la gestionaron cada día desde su puesta en marcha han recibido este galardón en la sede de la asociación acompañados por la escritora Rosa Montero. La entrega del premio se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad sanitaria y se retransmitió mediante el canal de YouTube de la Asociación de Editores de Madrid. Durante la presentación del premio el presidente de la AEM, Manuel González reconoció la labor de los impulsores de la iniciativa: «fueron más allá de su profesión, fueron seres humanos a los que les parecía que la compañía de los libros podía contribuir a la sanación y, sobre todo a combatir tantos miedos y tanta angustia en un momento como aquel» ha afirmado. De igual modo, el director general de CEDRO, Jorge Corrales resaltó en su intervención el enorme valor de «haber sido capaces, en una situación tan crítica, de pararse, de pensar y trabajar en recetar las vitaminas intelectuales que son los libros». Tras conocer el testimonio de algunos de los pacientes de IFEMA los galardonados han recibido el premio recordando el papel que desempeñó la lectura en el hospital provisional. «Para los pacientes fue un alivio al caos de aquellos días», ha asegurado Alba Justicia. «Fue una botica espiritual en la que participamos muchos, desde los que donaron libros hasta los que los cuidaron con tanto mimo», explicaba Ana Ruiz. Un sentimiento compartido por todos, y que Mar Eguiluz remarcaba al explicar que llevaría el premio a la Base Cero de SAMUR Protección Civil «para que cada uno que puso el corazón en esta tarea lo pueda sentir». Por último, José Luis Molinero ha recordado el orgullo que sintió «al pasar de ver las noticias desde el confinamiento a ser parte activa de una iniciativa que ayudó a tanta gente a través de los libros». La escritora Rosa Montero acompañó el acto y pudo conversar con ellos sobre las experiencias que vivieron aquellos días los galardonados. Montero ha recalcado que «esta biblioteca ha sido una de las pocas gotas de luz en esta oscuridad de 2020 y que además ha mostrado que los libros son un talismán poderosísimo, un lugar en el que te puedes refugiar. La búsqueda de la belleza nos hace más grandes y nos ayuda a soportar lo insoportable y vosotros habéis convertido las heridas en luz gracias a la literatura» ha dicho la escritora. La Biblioteca Resistiré nació en la madrugada del 30 de marzo y desde aquel día los carros ubicados en los pabellones 7 y 9 ofrecieron libros, revistas, pasatiempos y gafas de lectura para que los 4.000 pacientes de COVID-19 pudieran llevar mejor su estancia en el hospital provisional. El 1° de mayo se cerró el hospital provisional de IFEMA y con él la Biblioteca Resistiré, pero fue tal la avalancha de solidaridad que hubo que buscar nuevos destinos a las donaciones. Tras dos semanas de intensa labor de desinfección y cuarentena de los libros, el equipo de la biblioteca continuó su trabajo más allá del espacio físico y de los días de IFEMA y se aseguró de que las lecturas encontraran nuevos lectores. Ellos mismos fueron los que llevaron más de 50 cajas de libros a hoteles, a los Hospitales de Gómez Ulla, Ramón y Cajal, San Carlos, Hospital El Escorial, Hospital de Guadarrama, al Tótem de El Retiro o al Centro de Transfusión de Madrid, entre otros. Un compromiso que ha hecho posible que la lectura siga abriendo ventanas a muchos pacientes.

 

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