Libros con cicatrices
A veces la realidad te da una bofetada de las buenas y te recuerda que la perfección es, sencillamente, aburridísima. Me he quedado de piedra al ver lo que están haciendo hoy en A Coruña la Librería Galgo Azul, que se ha inventado la primera feria de la ciudad dedicada a ejemplares con taras. Y ojo, que no hablamos de libros rotos, sino de libros con cicatrices.
Es una de esas iniciativas que te hacen recuperar la fe en el sector. En un mundo donde se nos llena la boca hablando de grandes planes de ecología y sostenibilidad, pero en el que, cuando nos toca personalmente, devolvemos un paquete de Amazon porque la caja tiene un rasguño; esta feria de libros tarados nos muestra un camino interesante en el que lo importante son las historias, no una estantería de portadas luminosas y perfectas.
¿Quiénes se han sumado a este sanatorio de libros?
Lo que más me ha sorprendido es el nivelazo de las editoriales participantes. No son restos de almacén olvidados; hablamos de sellos que son la aristocracia de la edición independiente, de la literatura infantil y juvenil, del diseño cuidado hasta el último detalle…. Libros del Zorro Rojo, Libre Albedrío, Editorial Juventud, Ekaré, Coco Books, Thule, Triqueta y Cumio, son las editoriales que han decidido abrir sus cajas de ‘imperfectos’ para que más y más personas puedan disfrutar de sus historias.
Que estas editoriales —que se dejan la piel en que cada ejemplar sea una obra de arte— se sumen a esta feria, es la prueba definitiva de que lo que importa es el contenido. Son libros con una esquina un poco sufrida por el transporte o un lomo con esa arruga típica de haber sido ojeado, pero con el alma intacta.
Una oda a la imperfección
Si estáis por A Coruña hoy, haceos un favor y pasaos por allí. Hay algo extrañamente tierno en rebuscar entre mesas llenas de libros imperfectos. Es como si cada marca fuera una medalla de guerra, una señal de que ese objeto ha viajado y ha sobrevivido para llegar a tus manos.
Es una iniciativa de diez: sostenible (porque evita que se destruyan ejemplares), democrática (por los precios, que son una auténtica oportunidad) y, sobre todo, auténtica. Porque seamos sinceros: nuestras vidas también tienen sus dobleces y sus raspones, y no por eso valemos menos.
Galgo Azul y las ocho editoriales participantes en esta feria me han sorprendido gratamente y me han dejado con unas ganas locas de llevarme a casa un libro con historia, en todos los sentidos de la palabra. Larga vida a los libros con cicatrices. ¡Vivan los libros con alma!.