La FILBo sale de Corferias para abrazar los barrios de Bogotá
Bogotá tiene una dinámica clara cada vez que llega la época de la FILBo: la ciudad no solo observa la feria desde lejos, sino que se deja impregnar de ella. Un año más, la estrategia FILBo Ciudad se activa en las bibliotecas públicas y centros culturales, consolidándose como ese puente necesario entre la oferta editorial, las jornadas profesionales, y la vida cotidiana de los barrios.
La intención detrás de este despliegue de BibloRed sigue siendo la misma que ha marcado sus ediciones anteriores: que el acceso a los autores, los talleres y la reflexión cultural no sea un privilegio de unos pocos ni dependa exclusivamente de la ubicación de los eventos en Corferias.
Este año, la programación vuelve a aprovechar la infraestructura de las bibliotecas para albergar conversaciones que se sienten más íntimas y cercanas. Ya sea en Bosa, El Tintal o la Biblioteca El Parque, los espacios se transforman para recibir a escritores como Mariana Komiseroff, Malú Furche, Dahlia de la Cerda o Hugo Mujica, permitiendo que la discusión literaria aterrice en el territorio, lejos del ruido comercial y más cerca de los lectores reales.
Lo interesante de esta edición, al igual que en años pasados, es cómo se equilibra la presencia de autores internacionales con actividades que responden a las necesidades del entorno. El programa no solo ofrece charlas; incluye laboratorios de creación, experiencias para la primera infancia y espacios de reflexión sobre temas que atraviesan la actualidad, como el medio ambiente, el cuerpo y las nuevas narrativas.
La propuesta mantiene esa esencia de ser una «feria descentralizada con encuentros con autores fuera del protocolo tradicional de una gran feria, espacios para la comunidad como talleres y clubes de lectura, y una oferta pensada para públicos diversos que, además, refuerza el papel de las bibliotecas como motor cultural de la capital colombiana.
Una iniciativa que nos muestra que es posible que el lector no vaya a la feria pero que, sin embargo, la feria seguirá yendo al encuentro del lector.
Puedes consultar la programación de FILBo ciudad aquí.