Seleccionar página

La FILBo abre sus puertas con el respaldo de los presidentes de Brasil y Colombia

La FILBo abre sus puertas con el respaldo de los presidentes de Brasil y Colombia

En la tarde del pasado miércoles 17 de abril se inauguró la FILBo, Feria Internacional del Libro de Bogotá, en el centro de eventos Corferias de Bogotá El presidente brasileño Lula da Silva y su esposa Janja Lula da Silva asistieron a la ceremonia junto con el presidente colombiano Gustavo Petro y otras autoridades, así como los ministros de Cultura de ambos países, el alcalde de Bogotá, la vicepresidenta colombiana y dos expresidentes como Samper y Santos.

Pero hablando de escritura cabe destacar la presencia de las dos escritoras homenajeadas en esta feria, la española Irene Vallejo y la brasileña Luciany Aparecida, que habló, en un sentido discurso, en representación de los demás escritores brasileños homenajeados en esta 36ª edición de la feria.

La ceremonia arrancó con más de dos horas de retraso sobre la hora establecida, tiempo de espera que el público asistente aprovechó para charlar no sin mostrar su descontento con algunos aplausos espontáneos. Pero la realidad es que, la presencia de los dos presidentes era esperadísima y, la entrada de Lula de Silva fue recibida con un mar de aplausos propios del fenómeno fan.

De entre los discursos cabe rescatar el de la escritora brasileña Luciany Aparecida, autora de Mata Doce (aún inédito en español), que mencionó a la escritora Maria Firmina dos Reis, la primera novelista brasileña. Una mujer negra que escribió sobre la realidad de los negros que salían de la esclavitud en la primera mitad del siglo XIX, con personajes complejos y libres. «Lo que digo es que podemos leer la naturaleza desde diferentes perspectivas. Como también hizo Guimarães Rosa en sus libros».

«Vengo de un pequeño pueblo de Bahía llamado charco, donde aprendí a leer y escribir, y fueron los ancianos de mi casa quienes me enseñaron a amar la literatura y la naturaleza, todo junto. Allí no teníamos televisión. Así que, al igual que Maria Firmina dos Reis, una mujer como yo, procedente de lugares de vulnerabilidad social, llegar aquí, al séquito brasileño como escritora invitada, en mi primer viaje internacional, es revolucionario».

Cabe destacar el discurso de Emiro Aristizabal, presidente de la Cámara del Libro Colombiana, que hizo un llamado político tras hablar de la encuesta de lectura en Colombia que había presentado horas antes, solicitando al gobierno aumentar en un libro más la media de 4 anuales a través de una apuesta firme por la lectura y el libro desde la primera infancia. Apuesta en la que hizo un guiño a Brasil, que Lula, posteriormente,  no recogió, relatando el plan de libros gratuitos en la enseñanza básica de la que han sido beneficiarias algunas editoriales colombianas.

En su discurso, el Presidente Lula mencionó lo importante que era para Brasil ser honrado una vez más por la FILBo, una de las ferias más importantes de América Latina, después de 1995 y 2012, mencionando que «devolveremos la gentileza honrando a Colombia en la Bienal del Libro de São Paulo en septiembre de este año».

«El Brasil que queremos no es el de la destrucción. Queremos transformar la destrucción en ciudadanía e inclusión. Por eso, este tema de la FILBo, Leer la Naturaleza, es fundamental, porque expone la dicotomía occidental de los hombres y el mundo de la naturaleza, que vive una catástrofe climática, que es también el mensaje transmitido por nuestro querido Ailton Krenak, que está presente y participa en esta feria, el primer indígena en más de 125 años que ocupa un escaño en la Academia Brasileña de Letras», expresó Lula en su discurso, en el que deslizó una medida política integradora, la inclusión de una biblioteca en cualquier plan urbanísitico que se realice en Brassil.

El presidente Lula también destacó la transformación de la literatura brasileña contemporánea, en la que los marginados ocupan un lugar central al narrar sus experiencias en la literatura. La delegación brasileña incluye a escritores como Luciany Aparecida, Daniel Munduruku, Eliane Potiguara, Eliane Marques, Giovani Martins y Jeferson Costa, así como a indígenas y afrodescendientes. «Se trata de un magnífico retorno a la ancestralidad, como propone nuestra escritora Ana Maria Gonçalves en su magnífica novela Un defecto de color», afirmó.

El Presidente de Colombia, Gustavo Petro, también hizo su discurso después del Presidente Lula y mencionó la urgencia de discutir la cuestión de la Amazonia de varias maneras, y recordó la literatura colombiana que ya hacía hincapié en los problemas climáticos, pero «no prestamos suficiente atención».

Colombia vive un racionamiento de agua debido a la falta de lluvias y a la contaminación de los ríos, por lo que las precipitaciones provienen de la selva amazónica, que sufre la deforestación y está en peligro, como señaló el presidente Petro, además de mencionar la violencia que ha vivido el país a raíz de varias guerras, como la de las FARC, y que ahora busca una nueva era con el reciente Acuerdo de Paz y Reconciliación, que firmaron en 2016 el Gobierno colombiano y las FARC.

De esta forma, ambos presidentes redoblaron su apuesta por la Feria Internacional del Libro de Bogotá con Brasil como país homenajeado y el lema Leer la Naturaleza en busca del apoyo mutuo a través de la cultura a los problemas sociales y ambientales actuales, ya que ambos países comparten la Amazonía e historias similares de violencia social.

Deja una respuesta