FILSA 2024 recibió a más de 65.000 personas en sus 10 días de actividad
El domingo 17 de noviembre, la Feria Internacional del Libro de Santiago, FILSA, cerró su edición número 43, tras diez días de celebración literaria y cultural en el Centro Cultural Estación Mapocho. La edición de este año contó con China como País Invitado de Honor, fortaleciendo los lazos culturales y literarios entre ambas naciones, mostrando al público chileno la profundidad de una cultura milenaria y lo mejor de su literatura contemporánea.
La feria recibió a más 65.000 personas y contó con un completo programa de actividades para toda la familia de presentaciones de libros, conversatorios, homenajes, recitales, firma de autores, seminarios y conferencias, música, teatro y actividades infantiles.
«El interés del público por la literatura y presencia de China como País Invitado fue muy importante, como también la participación en las actividades del programa. Asimismo, la evaluación de las ventas de libros también ha sido positiva», según destacaron desde la Cámara del Libro, entidad organizadora del evento.
La participación del Presidente de la República de Chile, Gabriel Boric, y altas autoridades del gobierno y el congreso nacional marcaron un hito que acompañó la presencia de las autoridades chinas y la relevante delegación de más 100 personas que viajaron para ser parte de FILSA 2024.
FILSA 2024 no solo ofreció una amplia gama de títulos de todas las temáticas y categorías en los stands de editoriales, distribuidoras y librerías presentes, sino que también cautivó con un programa cultural diverso con un centenar de actividades. Entre los momentos más destacados estuvieron las presentaciones de escritores chinos, como el conversatorio «El impacto de la literatura en la educación global», y los espectáculos de música tradicional china que deleitaron a los asistentes. Como también el homenaje, a 100 años de su nacimiento, al escritor y Premio Nacional José Donoso realizado por la Cámara Chilena del Libro en la que participaron los escritores Arturo Fontaine y Gonzalo Contreras.
Para las familias, FILSA incluyó talleres como el «Juego de Creación Literaria», cuentacuentos interactivos y espectáculos como «Cuentos y Cantos en Kamishibai», diseñados para fomentar la imaginación y el amor por la lectura desde edades tempranas.
La feria no fue solo un espacio de encuentro local, también marcó el inicio de proyectos de colaboración internacional, como las traducciones bilaterales de obras chilenas y chinas entre otros acuerdos.