El Tríptico del Libro: Una década de sillas musicales en la edición española
Si el sector editorial español fuera una partitura, su melodía institucional sería un bucle infinito. Mientras las librerías pelean por el espacio físico y la Inteligencia Artificial asoma por el horizonte, las cúpulas del poder gremial parecen haber perfeccionado el arte del aposentamiento circular. En la última década, la presidencia de las tres grandes patas del sector —la FGEE, la Asociación de Editores de Madrid (AEM) y el Gremi d’Editors de Catalunya— ha funcionado como un club privado donde los rostros cambian su tarjeta de visita, pero siempre con el mismo cargo.
El «Eterno Retorno» de Daniel Fernández
El ejemplo más plástico de esta endogamia institucional se vive estos días. Daniel Fernández (Edhasa) acaba de recuperar la presidencia del Gremi d’Editors de Catalunya tras una victoria electoral en febrero de 2026. Lo curioso no es su regreso, sino su ubicuidad: Fernández ya presidió el Gremi en 2014, saltó a la presidencia de la Federación nacional (FGEE) en dos etapas distintas (2015-2018 y 2022-2024) y ahora vuelve a la casilla de salida en Barcelona (en el periodo 2019-2022 fue el presidente de CEDRO). Para muchos, Fernández es el «comodín de lujo» del sector; para otros, la prueba de que el relevo en las cargos representativos del sector editorial español se encuentra bajo llave.
No le va a la zaga Miguel Barrero (Santillana). En un movimiento de manual, Barrero acaba de asumir —nuevamente— la presidencia de la Asociación de Editores de Madrid este febrero de 2026. Es un territorio que conoce bien: ya la presidió entre 2017 y 2019, cargo que dejó para ascender a la presidencia de la FGEE. Ahora, tras un periodo de «descanso» institucional, regresa al mando en Madrid para sustituir a Manuel González, quien, a su vez, ha rotado hacia la presidencia de la Federación nacional.
El eje Planeta-Santillana-SM: Un ecosistema cerrado
La rotación no es solo de nombres, sino de sellos. Si analizamos la última década, el poder se ha repartido en un triángulo casi perfecto entre los grandes grupos:
- Grupo Planeta: Con Patrici Tixis batiendo récords de longevidad (11 años al frente del Gremi catalán y presidente en funciones de la FGEE).
- Santillana (PRISA): Con el omnipresente Miguel Barrero y el histórico Emiliano Martínez.
- Grupo SM / Wolters Kluwer: Con Javier Cortés y Rosalina Díaz manteniendo el pulso en Madrid.
¿Consenso o estancamiento?
Desde dentro de las asociaciones, esta rotación se defiende como una señal de «estabilidad» y «experiencia» ante interlocutores políticos que cambian cada cuatro años. Sin embargo, la ruptura del consenso en las últimas elecciones catalanas —donde Daniel Fernández tuvo que enfrentarse a una lista alternativa por primera vez en años— sugiere que las bases empiezan a cansarse de este juego de tronos editorial.
La realidad es que, en 2026, los problemas del editor independiente o de la pequeña editorial de nicho poco tienen que ver con las agendas de quienes llevan tres lustros rotando por los mismos despachos. El sector presume de ser la primera industria cultural de España, pero su estructura de mando se parece cada vez más a una edición antigua: de tapa dura, lomo ancho y muy difícil de abrir para los nuevos representantes de su gestión.