El grupo finlandés Sanoma renueva la administración de Vicens Vives
El sector de la edición educativa en España consolida su reconfiguración. Tras la venta el pasado mes de abril de la totalidad del grupo editorial Vicens Vives a la multinacional finlandesa Sanoma, el Boletín Oficial del Registro Mercantil ha oficializado el relevo en la cúpula de la histórica firma catalana. La familia fundadora cesa en las funciones de administración, abriendo paso a los máximos ejecutivos del gigante nórdico.
En concreto, Rob Kolkman (presidente y CEO global de Sanoma) y Alejandro Castex (director general de Sanoma en España) asumen el cargo de nuevos administradores de Editorial Vicens Vives, así como de sus sociedades filiales. Sustituyen en estas funciones a Pere Vicens Rahola y a su hijo, Jaume Vicens Barceló (hijo y nieto, respectivamente, del célebre historiador Jaume Vicens Vives).
Según explica ElNacional.cat, fuentes cercanas a la compañía señalan que este movimiento responde estrictamente a la política interna y de gobierno corporativo que Sanoma aplica de forma habitual en las empresas que incorpora a su cartera.
Pese al cambio accionarial, la gestión operativa mantendrá el sello de la casa fundadora. Jaume Vicens Barceló continuará al frente de la editorial como director general, acompañado por Maria de Gispert en la dirección corporativa; ambos reportarán directamente a Alejandro Castex. Con este esquema, Sanoma busca blindar el valor intangible de la firma.
De hecho, la hoja de ruta inmediata descarta cambios drásticos. La compañía operará de manera independiente y mantendrá el foco completamente puesto en la inminente campaña escolar. Esto dibuja un escenario competitivo particular en el mercado español, ya que Vicens Vives compite directamente con Santillana, la otra gran enseña de textos escolares que Sanoma adquirió al Grupo Prisa en 2021. La estrategia de la multinacional pasa por expandir su negocio educativo en los países donde opera sobre una base escalable, pero respetando el posicionamiento local de sus marcas.
Cifras de la operación y balance financiero
Aunque el importe final de la transacción no se ha hecho público de forma oficial, el negocio de Vicens Vives ha sido valorado en 40 millones de euros.
Con esta adquisición, efectiva desde el pasado 30 de abril, una plantilla de 250 profesionales y una facturación que en 2025 alcanzó los 29 millones de euros se integran en la división Sanoma Learning. El músculo del grupo finlandés es notable, su división educativa ingresa anualmente cerca de 1.300 millones de euros y emplea a unos 5.000 trabajadores a nivel global.
Esta absorción dota de estabilidad financiera a la editorial catalana, que arrastraba un lustro complejo. Desde 2020, Vicens Vives atravesó una etapa convulsa marcada por el impacto de la pandemia y la incertidumbre regulatoria derivada del retraso institucional en la implantación de la LOMLOE. Esta coyuntura llevó a la empresa a terreno negativo en sus balances y a la ejecución de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE).
El fin de una era familiar
La venta a Sanoma cierra un capítulo de 65 años de control estrictamente familiar. La editorial nació en 1961 por iniciativa de Roser Rahola de Espona y su hijo Pere Vicens Rahola, un año después de la muerte del historiador que da nombre al sello.
La propiedad se había concentrado de forma definitiva hace cinco años, cuando Pere Vicens adquirió las participaciones del resto de sus hermanos. Desde entonces, la rama de los Vicens Barceló retuvo el 100% del accionariado hasta la firma de esta venta, que marca un antes y un después en el mapa de los libros de texto en España.