El ecosistema librero en Uruguay se moviliza para exigir una Ley de Precio Único
Un colectivo formado por casi treinta librerías independientes de Uruguay ha puesto sobre la mesa un debate histórico que hoy cobra una urgencia renovada. A través de una petición formal respaldada por la Cámara Uruguaya del Libro, los libreros denuncian una situación de «competencia feroz y desleal» que pone en jaque la supervivencia de los locales de barrio y de autor frente a las grandes superficies y plataformas de comercio electrónico.
El centro de la discordia reside en las agresivas promociones bancarias. Actualmente, las grandes cadenas y tiendas de centros comerciales ofrecen descuentos que alcanzan hasta el 25% o 30% mediante acuerdos exclusivos con entidades financieras. Para una librería pequeña, igualar estas rebajas es económicamente inviable, lo que deriva en un fenómeno donde el lector descubre el título en la librería de cercanía pero concreta la compra en la gran superficie para aprovechar el beneficio económico.
La propuesta impulsada por figuras del sector como Leonardo Silveira y Álvaro Risso busca que el editor o importador fije un precio de venta al público uniforme para todo el territorio nacional. Este modelo, inspirado en legislaciones vigentes en países con mercados editoriales robustos como España o Argentina, limitaría los descuentos a un margen máximo del 5%. El objetivo no es solo la viabilidad comercial, sino la preservación de la bibliodiversidad y el papel de la librería como agente cultural indispensable.
Quienes defienden la ley sostienen que el libro no puede ser tratado como una mercancía estándar sujeta a las leyes de oferta y demanda más crudas. Argumentan que, sin una regulación que equilibre la cancha, el mercado terminará concentrado en unos pocos títulos superventas, dejando fuera las obras menos comerciales pero esenciales para la riqueza intelectual del país. Mientras el debate llega a las esferas parlamentarias, la comunidad editorial espera que este movimiento sirva para proteger un entramado que es, en última instancia, parte del patrimonio cultural uruguayo.