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Conoce a los ganadores de las Becas Finestres de Ensayo 2024

Conoce a los ganadores de las Becas Finestres de Ensayo 2024

Hoy se han dado a conocer los ganadores de las Becas Finestres de Ensayo 2024 que disfrutarán, como parte de la beca, de un mes en la Residencia Literaria Finestres. La beca concede una ayuda directa a cada autor de 25.000 euros (la dotación total de las Becas Finestres es de 100.000 euros). En esta cuarta convocatoria se han recibido 68 propuestas en lengua catalana (de Cataluña, País Valenciano e Islas Baleares) y 316 en lengua castellana (entre España y Latinoamérica).

El objetivo de las becas es fomentar la escritura del ensayo y la crónica humanística, de divulgación científica, histórica, política, musical, literaria y artística para fortalecer la rama del ensayo y la no ficción, necesitada de estímulos para crecer y dar respuestas a un mundo progresivamente desconcertante.

Becas Finestres de Ensayo en Catalán

El jurado de las Becas Finestres de Ensayo en catalán, integrado por Marina Espasa, Anna Guitart, Mara Faye Lethem, Pere-Antoni Pons Gemma Medina, después de leer y valorar las 68 propuestas recibidas, ha decidido otorgar las Becas de Ensayo en catalán a los proyectos El cos i la ruïna, de Eva Vàzquez, y La derrota de l’art, de Melcior Comes, dos visiones muy contrastadas del mundo de la creación –literaria y escultórica– que analizan la evolución contemporánea tanto de nuestras miradas como de nuestras formas de concebir el arte.

El cos i la ruïna, de Eva Vazquez, es un proyecto que se posiciona, frente a ciertos discursos historicistas que asumen casi al dictado las consignas e incluso el lenguaje de la época estudiada, partiendo de un estado de incredulidad para favorecer la interrogación sobre el tipo de escultura de belleza dócil y aparentemente incorruptible que promocionó el novecentismo. Tomando como figura tutelar a Enric Casanovas, uno de los principales representantes de ese ambiente cultural, pero también uno de los más discretos y mal conocidos, el ensayo despliega un hilo narrativo sobre la transmisión de los legados, la relación del clasicismo con la vanguardia y la apropiación de la feminidad en la construcción idealizada del mundo, para tratar de entender la pervivencia de un modelo de cuerpos perfectos en un período histórico atravesado por las guerras, los fascismos y los exilios, que empujaban más bien en dirección contraria, hacia la mutilación y el engendro.

Su autora, Eva Vàzquez (Salt, Gironès, 1968) es licenciada en Historia del Arte y periodista cultural en el periódico El Punt Avui, donde escribe artículos sobre arte y literatura. También colabora en la Revista de Girona y L’Avenç, y con el Aula d’Escriptura de La Mercè. Ha comisariado varias exposiciones relacionadas con la revisión histórica del arte del siglo XX en Cataluña. Entre sus trabajos publicados, destacan El quadern de fil (2015), Claudi Casanovas. Ceràmiques (2016), Un meteorit fugaç (2017) y La llum que et va tocar (2018).

Por su parte, La derrota del’art, de Melcior Comes, ofrece un abordaje a la cuestión de la creación literaria poniendo en el centro aquello que a menudo se esconde: el fracaso, la sensación de no lograr lo que  se persigue y la frustración. A partir de numerosísimos ejemplos de escritores de varias tradiciones, el ensayo pretende describir cómo ha funcionado dentro de la mente de los creadores literarios la experiencia de las «ilusiones perdidas» para tratar de articular una ética para creadores que permita afrontar el desencanto —o «el fiasco», como decía Norah Ephron— de cara a la realidad de la recepción del arte y la literatura en el mundo de hoy. Lejos de revolcarse en el derrotismo, sin justificar las causas y los efectos de las bajas pasiones, se limitará a observarlas y explicarlas cómo un elemento que, en la práctica, sirve para leer mejor y, sobre todo, para entender mejor el funcionamiento de la personalidad de los escritores y de los engranajes que conforman el sistema literario.

Su autor, Melcior Comes (sa Pobla, Mallorca, 1980) es licenciado en Derecho y en Teoría de la Literatura. Autor de las novelas L’aire i el món (premio Ciutat d’Elx), L’estupor que us espera (premio Documenta), El llibre dels plaers immensos (premio Ciutat de Palma 2006), Hotel Indira (premio Sant Joan), Sobre la terra impura (premio Crítica Serra d’Or de novela y premio Joan Crexells de narrativa), Tots els mecanismes El dia de la balena. Además del ensayo Escriure: instruccions d’ús. Colabora, entre otros medios, con El Punt Avui y Ara. Actualmente, también es profesor de la Escola d’Escriptura de l’Ateneu Barcelonès.

Becas Finestres de Ensayo en Castellano

El jurado de las Becas Finestres de Ensayo en castellano integrado por Jordi Costa, Mathias Enard, Camila Enrich, Mariana Enríquez y Carlos Zanón, después de leer y valorar las 316 becas recibidas, ha decidido otorgar las Becas Finestres de Ensayo 2024 a los proyectos con los títulos provisionales Dejad que vengan a mí: La cruzada de los niños como comunidad de deseo y metáfora de la errancia y la desmesura modernas, de Cristian Crusat, y Potencias de vida y muerte, de Víctor Albarracín. La primera propone una revisión desde perspectivas actuales de la cruzada de los niños de 1212. La segunda, apunta a un ensayo híbrido y personal sobre las resonancias de la muerte en un país como Colombia.

Dejad que vengan a mí se define como un proyecto de naturaleza ensayística que aspira a examinar y resignificar uno de los más fascinantes emblemas de nuestra movediza realidad: las cruzadas de niños, cuyo eco resuena desde la conocida cruzada infantil que tuvo lugar en 1212. Amalgamando literatura, pensamiento e historia, Dejad que vengan a mí se propone extraer de ese fenómeno de raíz medieval e inusitadas relecturas modernas –Voltaire, Andrzej Wajda,Roberto Bolaño…– su verdadero alcance imaginativo, en particular mediante la identificación de las mutaciones de sentido a las que han sido sometidos aquellos acontecimientos del siglo XIII, que aún resuenan en las tesis sobre la Nomadología de Deleuze y Guattari o en la literatura que en la actualidad aborda la emergencia de masivos movimientos migratorios desde Centroamérica hacia EE.UU. Al cabo, el trazado de una suerte de atlas de la errancia moderna al abrigo de la metáfora de la cruzada infantil en Dejad que vengan a mí es también la propuesta de una nueva metáfora del existir humano.

Su autor, Cristian Crusat (1983) es escritor, traductor, crítico y docente. Es autor de varias obras ensayísticas – W. G. Sebald en el corazón de Europa (2020); La huida biográfica (2021); Vidas de vidas (2015)– y de ficción narrativa –Europa Automatiek (2019), Solitario empeño (2015) o Breve teoría del viaje y el desierto (2011), entre otras–, por las cuales ha sido traducido a una decena de lenguas y recibido galardones como el Premio Amado Alonso de Investigación Literaria, el European Union Prize for Literature o el Premio Tigre Juan de Narrativa al mejor libro del año por el artefacto fronterizo Sujeto elíptico (2019). A principios de este año publicó, junto a Ricardo Menéndez Salmón, Prosa del mundopoesía de lo pertinente, un diálogo en torno a la literatura de W. G. Sebald.

Potencias de vida y muerte es un conjunto de piezas sueltas, el rompecabezas que, en lugar de imagen, nos presenta algo roto, una fisura, la brecha que interrumpe la continuidad de lo que estimamos vivo y presente. Este es un rompecabezas sobre el muerto, sobre el morir y el resurgir tras la descomposición de la carne. Es un injerto entre prótesis y hechizo, la canalización de voces que persisten, reverberadas, tras la desaparición del ente emisor y, como todo rompecabezas, es también promesa de restitución. Como un matorral de yerbas sin nombre, abre un espacio especulativo habitado por fantasmas, legislaciones, historias familiares, despedidas, agüeros, testimonios, prácticas capitalistas, memoriales, duelos, desaparición forzada, ensoñaciones poéticas, delirios y luchas colectivas en un intento por dejar intuir, entre la espesura, la ebullición de la vida y de la belleza cuando se abrazan la tierra y la carroña.

Su autor, Víctor Albarracín (Neiva, Colombia,1974), proviene de clase obrera, pero sin fuerza para el trabajo físico, rasguñó desde joven el precariado cultural. Ha sido librero y vendedor de discos, profesor universitario, corrector de estilo, columnista, escritor a la sombra, artista visual, curador y mal cantante indie. Estudió cine y, muchos años después, hizo en Los Ángeles una maestría en artes. Ha publicado El tratamiento de las contradicciones (Caín Press, 2012), Materials for a Makeshift Shack (2012, La Parte Maldita) y Feign (2015, La Parte Maldita). En 2016 fue curador del Salón Nacional de Artistas en Colombia y, entre 2016–2020, director artístico de lugar a dudas, en Cali, donde también fundó Escuela Incierta. Desde 2020 lleva una vida modesta, dedicada al cuidado de sus plantas y de su gata, a la supervivencia sin glamour y a la escritura.

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