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Arrancan las jornadas profesionales de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires

Arrancan las jornadas profesionales de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires

La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires arranca su andadura con las jornadas profesionales que se celebrarán del 23 al 25 de abril  con una amplia programación de actividades dirigidas especialmente a editores, libreros, bibliotecarios, distribuidores, agentes literarios, traductores y demás profesionales de la industria.

Pocos días antes de que arranque la feria para el público en general, en una feria marcada por la negativa del gobierno argentino a participar con un estand propio, y en la que el presidente Milei presentará libro; en el Boletín Oficial de la República Argentina podíamos ver publicado el Decreto 346/2024, emitido por Presidencia y con la rúbrica de Luis Caputo, ministro de Economía, en el que se establecía la exención del pago de ciertos impuestos y tasas para la importación de libros y materiales relacionados con la industria editorial.

La exención se aplica específicamente a los productos que serán exhibidos, regalados o vendidos durante la «CUADRAGÉSIMA OCTAVA EXPOSICIÓN FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE BUENOS AIRES».

El decreto exime del pago de impuestos a la importación de libros, incluyendo libros de estampas, atlas y libros musicales, para la feria. Esto se aplica a libros originarios y procedentes de los países participantes en la feria. La exención de impuestos tiene un límite máximo de 15.000 dólares americanos por país participante. Esta medida exime del pago del IVA y de los impuestos internos a la venta de los libros al público en la feria.

Según el texto oficial, la medida busca promover el intercambio tecnológico, comercial y cultural a nivel internacional. Así como fortalecer «el posicionamiento de la Feria del Libro de Buenos Aires en Latinoamérica» y «promover la lectura». Asimismo, la medida facilita la importación de libros para la feria, «lo que puede ayudar a aumentar la variedad y la calidad de los libros disponibles para los visitantes» y «reduce el costo de los libros para los visitantes de la feria, lo que puede hacer que la feria sea más accesible para el público».

Este Decreto parece una solución de última hora a modo de árnica sobre las múltiples quejas que el sector cultural, y el editorial de manera más concreta, hacia el Gobierno de Argentina que no estará presente con estand propia en una feria que se prevé movidita.

Puedes consultar el Decreto completo a través de este enlace

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