Arranca la 15ª Conferencia Internacional de Editores de Sharjah, la Frankfurt del otro lado del mundo
Su Alteza Sheikha Bodour bint Sultan Al Qasimi, presidenta de la Autoridad del Libro de Sharjah (SBA), inauguró ayer, 2 de noviembre, la 15.ª Conferencia Internacional de Editores de Sharjah, en la que participan 1258 editores de 116 países y que se celebra en el Expo Centre Sharjah del 2 al 4 de noviembre, antes de la 44.ª Feria Internacional del Libro de Sharjah.
En su discurso de apertura, Bodour Al Qasimi afirmó que «cada año, la Conferencia de Editores de Sharjah demuestra que la historia de la edición mundial tiene muchos autores. A medida que nuestra industria evoluciona y se adapta a la tecnología y la transformación, debemos permanecer unidos en nuestro objetivo fundamental: hacer que las historias sean más accesibles, diversas y humanas. A través de la Conferencia de Editores de Sharjah y otras iniciativas, Sharjah se compromete a tender puentes que conecten a los editores, empoderen a los creadores y fortalezcan el futuro compartido de este negocio».
Gvantsa Jobava, presidenta de la IPA, pronunció un discurso de bienvenida a los asistentes en el que expresó que vivimos un «momento tan maravilloso para ser editor. La nuestra es una industria de ideas e impacto; y hoy en día, nuestra capacidad para cumplir nuestra misión, para conectar a los autores con los lectores, para educar e inspirar, es mayor que nunca. Gracias a los avances en accesibilidad, desde la prevalencia de los audiolibros hasta las tecnologías de conversión de texto a voz, estamos garantizando que el poder de las historias y el conocimiento esté al alcance de todos. Los libros ahora viajan más lejos y más rápido, llegando a todos los rincones del mundo a través de una multitud de plataformas y formatos; y nuestras palabras nunca han tenido un alcance tan amplio. También estamos siendo testigos de cómo los gobiernos y los líderes culturales reconocen y defienden la importancia de la cultura de la lectura; y Sharjah es un excelente ejemplo de ello».
Los autores en el centro
La primera sesión del día contó con la participación de Madeline McIntosh, directora ejecutiva y cofundadora de Authors Equity, en conversación con Jo Henry, antigua directora general de BookBrunch. En ella hablarón sobre las transformaciones en la industria editorial. Al hablar de su negocio y ofrecer consejos a los asistentes a la conferencia, Madeline McIntosh destacó que, en el mercado actual, en el que la capacidad de atención es cada vez más limitada, el autor es más importante que nunca para el éxito de un libro. Señaló que esta importancia no solo se debe a la historia en sí, sino a la capacidad del autor para establecer una conexión auténtica con los lectores.
McIntosh también indicó que la innovación en la industria está siendo impulsada ahora por pequeñas editoriales independientes que están introduciendo nuevos modelos de colaboración con los autores. En cuanto a Authors Equity, reveló que su modelo de reparto de beneficios permite a los autores recibir la mayor parte de los beneficios y empleaba una estructura muy centrada en el marketing, al tiempo que externalizaba la experiencia editorial, lo que permitía un trabajo eficiente y simultáneo en todos los géneros y proyectos. En cuanto a la tecnología, afirmó que herramientas como la inteligencia artificial pueden ayudar a la estrategia, pero que no le preocupaba que sustituyera el elemento humano: «Si tu libro no es mejor que lo que podría hacer una IA, tienes razón respondiendo a un invitado que expresó dudas sobre el peligro de reemplazar los libros escritos por humanos con libros de IA, estás siendo reemplazado. Pero si tienes una perspectiva única, esos son los libros que destacarán», afirmó.
Grecia, País Invitado de Honor de la Feria Internacional del Libro de Sharjah
En su discurso inaugural, Phaedon Kidoniatis, vicepresidente de la Federación de Editores Europeos y representante de las asociaciones de editores griegos, destacó el papel de Grecia como invitada de honor como una gran oportunidad para el intercambio cultural global y la exploración del patrimonio compartido. «Esta es una oportunidad para conectar con culturas de todo el mundo», afirmó, ilustrando esto con la observación de que casi miles de palabras inglesas tienen raíces griegas, al tiempo que reconoció el papel de eruditos árabes como Al-Kindi en la preservación del conocimiento griego.
También describió la Grecia moderna no solo como una tierra de hermosas costas, sino como una civilización viva que se nutre de su pasado y su presente. Expresó su orgullo por las continuas contribuciones del país al progreso mundial a través de sus académicos e innovadores. Por último, Kidoniatis señaló la transformación actual de la industria editorial, impulsada por la inteligencia artificial, y destacó que esta nueva era exige una profunda reflexión para garantizar que estas potentes tecnologías se aprovechen de forma responsable para fomentar la creatividad y el progreso genuinos.
Las mesas de trabajo una experiencia única para formarse y compartir experiencias
El día inaugural contó con 31 talleres que abordaron los principales retos y posibles soluciones en el ámbito editorial, centrándose en la transformación digital que está remodelando el panorama editorial mundial. Un área clave de exploración fue el papel de la inteligencia artificial, con debates que examinaron su aplicación en la edición, la traducción y el marketing, al tiempo que se hizo hincapié en la necesidad de una implementación ética y responsable para abrir nuevos mercados. Acostumbrado a escuchar charlas sobre IA de la mano de consultores resultó especialmente interesante poder escuchar a editoras como la danesa Mette Hammerich Caserta de la editorial Forlaget Fioranello, expresar como el buen uso de la IA le ha servido para liberarse de gran parte de las tareas administrativas propias de una editorial para dedicarle el 90% de su tiempo al producto, al libro.
En otras sesiones se abordaron las estrategias de marketing contemporáneas para la era de las plataformas digitales y los influencers especialmente en Booktok, un tema que tendemos a pensar que está destinado a subsectores como el Romantasy y el público más joven pero que, Caley Routledge, de la agencia de publicidad The Pitch Agency, se encargó, de desmentir con ejemplos de éxito. La agenda también fomentó una perspectiva global, investigando formas de empoderar a los mercados más pequeños para que participen en acuerdos de derechos de traducción e identificando nuevas oportunidades en los escenarios literarios emergentes de África, Asia y Europa.
Quizá debido a que la Conferencia de Editores de Sharjah, y con ella la Feria Internacional del Libro de Sharjah, acoge a editores de países que, por diversos motivos, principalmente de lejanía y económicos, no suelen acudir a otras grandes ferias como Frankfurt o Londres, la mesa dirigida por el lituano Benas Berantas, de Book Smugglers Agency, bajo el título Vender derechos de traducción desde un país pequeño, fue una de las más concurridas y demandadas en cada una de las cuatro sesiones.
Las mesas redondas, que reunieron a un grupo internacional muy diverso, también facilitaron importantes conversaciones sobre el futuro de los audiolibros y la edición digital, las prácticas de impresión sostenibles y las iniciativas para la edición accesible para personas con discapacidad. Los participantes examinaron colectivamente la crisis mundial de la lectura y las estrategias para transformar los actuales retos económicos y tecnológicos en oportunidades tangibles de crecimiento para el sector.
El próximo día tendrán lugar las sesiones individuales para la venta y compra de derechos. en una feria diferente e innovadora que por ahora, para los editores que vienen por primera vez está teniendo una gran valoración por motivos como el que nos comentaba Quique Olmos de la editorial valenciana Sargantana: «Es una decisión muy acertada que el día de formación sea diferente al día de reuniones de negocios para que podamos atender a las mesas que nos interesan, las cuales están a cargo de profesionales del sector». De hecho, es interesante constatar como las mesas redondas estaban completamente llenas, incluso teniendo que ampliar el espacio de algunas de ellas, o con gente participando de pie, lo que nos invita a pensar que, en general, los editores y editoras están deseosos de participar en los debates y formaciones del sector, simplemente necesitan que los espacios se creen de una manera que les permita estar y participar activamente y eso, Sharjah lo ha conseguido.